Lessons learnt and international practices in community based socio economic reintegration in post conflict 


Introducción


Este documento ha sido elaborado con el objetivo de facilitar una perspectiva de las principales enseñanzas extraídas en otros procesos de paz en lo concerniente a los programas de reintegración con abordaje comunitario y recorre también algunos ejemplos de experiencias en programas de reintegración en diferentes países, la mayor parte de ellos con la participación del PNUD. El documento no pretende ser exhaustivo, sino presentar algunos temas seleccionados que puedan presentar un interés para las oportunidades y los desafíos presentes en Colombia.


Si recorremos un poco la historia de la reintegración de excombatientes a lo largo de los últimos años, podemos ver que existen diferencias en las modalidades de implementación y que pueden caracterizarse de la siguiente forma:

 

a. Programas de reintegración clásicos

Fue en los años 90 cuando tuvieron lugar los primeros programas de reintegración en América y en África y que sirvieron para elaborar modalidades y procedimientos que no existían hasta la fecha (Nicaragua, Mozambique, El Salvador, Angola, República Democrática del Congo, República Centroafricana, etc.).

La reintegración socio económica de excombatientes tenía como objetivo global, contribuirá la paz y a la estabilización, en un contexto de post conflicto sensible, pero sin preocuparse realmente de la reintegración socioeconómica de los excedentes de los grupos armados (ya fuesen excedentes militares o grupos rebeldes). No existía un seguimiento de las intervenciones ni había mecanismos de consolidación y durabilidad que acompañasen los proyectos de reintegración.

Estos programas de reintegración seguían un esquema clásico lineal donde tras el desarme venia la desmovilización y a continuación la reintegración, normalmente en áreas de acuartelamiento transitorias donde a la salida los beneficiarios recibían unos apoyos para la reinstalación y unos subsidios a modo de salarios para servir de colchón de seguridad hasta la llegada de los proyectos de reintegración.

La reintegración estaba caracterizada por esquemas “distribucionistas” (kits, orientación profesional, etc.) y “asistencialistas” (subsidios), que generalmente no consideraban ni las oportunidades económicas, ni la capacidad de absorción de los mercados, ni el interés de proyecto de vida ni las aptitudes de los participantes.

Un elemento crucial de estos programas eran las limitaciones financieras impuestas por los donantes (Banco Mundial, USAID, MDRP, etc.) así como las limitaciones en el tiempo de ejecución que raramente iba más allá de los 18 meses.

Una última característica principal era la falta de apropiación nacional, teniendo en cuenta que la mayoría de los programas de reintegración eran gestionados por agencias internacionales (Naciones Unidas). Aunque eta característica comenzó a cambiar progresivamente a medida que los programas de reintegración comenzaron a ser gestionados por las estructuras nacionales, aunque con un fuerte control financiero externo.

 

b. Programas de reintegración de segunda generación

Es a finales de los años 90 que, apoyándose en las múltiples evaluaciones existentes de los programas de reintegración clásicos, comenzaron a aparecer lecciones aprendidas y buenas practicas, lo que en teoría permitía corregir una buena parte de los errores que se estaban cometiendo en los programas clásicos de reintegración.

Es así como ya en el siglo XXI, las Naciones Unidas con la colaboración de los principales socios del DDR, elaboraron un documento que recogía los estándares conteniendo principios y procedimientos a aplicar en los programas de DDR, al tiempo que un número sustancial de expertos se fueron formando y adquiriendo experiencia gracias a la participación en las diferentes experiencias de DDR del mundo.

A esto se añadió una nueva disposición por parte de los donantes para destinar financiamientos más consistentes permitiendo costos per cápita más consistentes y acordes con las necesidades, lo que permitió adecuar la reintegración y los proyectos con planes de negocios viables.

Sin embargo, el carácter de emergencia que se asignaba a los procesos de DDR, continuaba a condicionar la ejecución de los procesos de reintegración a periodos no superiores a los 24 meses (error que aun hoy en día sigue presente en algunos de los programas de reintegración).

Otro avance sustancial fue la asociación a la reintegración de excombatientes, de un abordaje comunitario con la participación, aunque tímida y poco estructurada, de personas en proveniencia de las comunidades en los proyectos de reintegración.

 

c. Programas de reintegración de última generación

Alrededor del 2010, las experiencias de reintegración de excombatientes dieron un salto cuantitativo y cualitativo y comenzaron a aplicarse algunos o todos estos principios directores:

  • a. Un abordaje comunitario de la reintegración, con la participación voluntaria de excombatientes junto con personas de las comunidades, seleccionadas en base a criterios transparentes y cuantificables de vulnerabilidad.
  • b. Intervenciones no asistencialistas y con una alta apropiación nacional en primer lugar y también individual y comunitaria como claves de la durabilidad de las intervenciones.
  • c. Un diseño basado en las oportunidades del mercado y de la capacidad de las capacidades y del perfil socio económico de los participantes, con componentes de formación profesional y de educación formal de calidad.
  • d. Con un financiamiento suficiente para la generación de medios de vida durables e intervenciones de una duración mínima capaz de permitir la consolidación y la viabilización de las intervenciones.
  • e. Asociado a una fase de atención psicosocial, así como un componente de reconciliación y cohabitación social capaz de facilitar el retorno de los excombatientes a las comunidades receptoras, con una capacidad de resolución de la conflictividad potencial y real.
  • f. Fuertemente articulado a intervenciones de recuperación y desarrollo económico local asociado a una implantación territorial de la gobernabilidad del estado y la securización de los territorios.
  • g. Basado en intervenciones integradas e integrales con intervenciones capaces de permitir la expansión y conectividad del mercado y una atención particular a los diferentes momentos de las cadenas de valor.
  • h. Dotado de un fuerte componente de seguimiento y evaluación de las actividades del programa, de análisis, prevención y mitigación de riesgos y de una estrategia de corrección de desviaciones.

 

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Country: 
Colombia